ANTIKANTISMO O CONTRA LA ILUSTRACIÓN

Caminante en la nieblaEl vergonzoso y lamentable espectáculo que dan los partidos políticos en el Parlamento (Congreso de los Diputados), mucho me temo que es generalizable más allá del ejemplo español, obligando a ejercer la “disciplina de voto” o, en otras palabras más de andar por casa, la cuota a pagar por ser Diputado por un partido y, muchos de ellos, por estar a la sopa boba, es la viva imagen  de la negación de la democracia y de la ilustración. Incapaces de usar la razón en público y mostrar capacidad de pensamiento y autonomía, nuestros representantes en el parlamento hacen gala de anti-ilustración y de obediencia ciega a aquellos que los mantienen en el lugar en el que se encuentran (que no son los votantes sino los amos del Partido). Disciplina de partido en el bien entendido que es obediencia a los que hacen y deshacen, a los que encumbran o entierran, a los amos del partido que en el fondo son correa de transmisión de órdenes extra-partidistas de muchos tipos, bancocráticas, teocráticas…

Si la madurez es aquella en la que uno es capaz de hacer uso de su racionalidad crítica y responsable. Si la madurez implica la capacidad de auto-cuestionamiento y de revisión de los prejuicios y “verdades” establecidas sin correspondencias empíricas (y aún en este último caso,  la correspondencia empírica,  no tenemos garantizada la verdad absoluta), se puede decir que lo que más necesitan nuestros parlamentarios “democráticos” es ser educados para la democracia y para entender el significado de la palabra “ciudadano”. Noble palabra embadurnada de indignidad día a día por aquellos que dicen que cumplen “el mandato del pueblo”, “el mandato del partido” y votan en “conciencia”. Efectivamente el Ministro Gallardón debería saber distinguir entre “conciencia”, “obediencia” y “oscurantismo” y es que en política lo que queda, lo que es relevante no es lo que uno cree sino lo que hace con sus creencias (o lo que le obligan a hacer). Muchos hechos políticos, como bien sabemos por la historia, acaban creando más sufrimiento del que se supone que querían evitar.  En fin cuando se trata de votos, los ciudadanos solo sirven para ser contados (sus votos), después son ignorados (los votos y los ciudadanos).

Febrero de 2014

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.