Archivo de la categoría: Identidad

Ideas para abordar las relaciones entre educación/sociedad/economía/ética/política/comunicación intercultural en la Era Planetaria

Esta galería contiene 1 foto

Un falso realismo nos dice que las cosas son como las “vemos”, que existen tal cual las “vemos”. No nos damos cuenta de que nuestra visión de las cosas, nuestra visión del estado del mundo, incluso la visión de nosotros mismos sufre múltiples condicionamientos. Estar en el mundo requiere de un estado mental, discursivo, lingüístico, ideológico. Un estado mental educable. Vemos el mundo de la forma en la que somos formados.

Las palabras, sobre todo en forma de conceptos, crean mundo. Y crean mundo tanto conceptos con una cierta pertinencia empírica como conceptos poco pertinentes empíricamente pero con una gran carga ideológica y emocional. La batalla en el campo social, cultural, político, ético, educativo, económico, se juega siempre en el campo de lo simbólico, por lo tanto se juega en el espacio de la lógica del o de los discursos que compiten por apropiarse de y capturar ese campo y vencer. Se trata del intento de monopolización del sentido. Se trata de la lucha por el poder sobre las mentes. Un poder que guía la forma en que cada ser humano ve el mundo, la vida, su sentido de la vida. Un poder cautivador, encantador, que quiere hacer del pensamiento un pensamiento cautivo (Milosz).

Todo está en nuestro pensamiento si previamente se introducen unos determinados códigos de lectura del mundo y por lo tanto si previamente se coloca el pensamiento dentro del marco de un determinado tablero de juego. Seguir leyendo

Anuncios
Galería

Identidad (es)*

Esta galería contiene 1 foto

La identidad es una de las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Pensar la identidad en su complejidad es un reto intelectual cuyo resultado podría desembocar en la posibilidad de una mejor convivencia entre las personas. Los autores de este texto constatamos a diario, en la prensa escrita, hablada, etc., que la mayoría de debates culturales, sociales y políticos que toman como sujeto el tema de la identidad parten de una concepción simplificadora y unidimensionalizante de ésta. Nosotros vamos a mostrar brevemente una idea de identidad como construcción compleja. Basta con caminar por las calles de nuestras ciudades, por los pasillos de nuestras escuelas y universidades, por los diferentes lugares de trabajo en los que concurren las personas. En fin, basta con mirar nuestra cotidianeidad para observar lo difícil que a veces se nos hace la convivencia. Vamos a dejar de lado el temor paranoico que nos causa la representación que nos hacemos a gran escala de culturas aparentemente ajenas a las nuestras, porque no se trata únicamente de un problema de fronteras ni de lejanías en las que la mirada se pierde y se difumina. Creemos que una parte importante del problema básicamente surge de cómo nos miramos las personas. Cómo hemos aprendido e interiorizado, desde que nacemos, una determinada manera de reconocernos. Seguir leyendo

Galería

Educar para la comunicación intercultural en Europa y en la era planetaria

Esta galería contiene 1 foto

El acto de ver no es solo cuestión de biología. Ciertamente los ojos son órganos biológicos, pero no menos cierto es que personas diversas pueden ver de diferentes modos un mismo objeto, pueden ver cosas muy diferentes. Como les ocurría a Ptolomeo y a Copérnico cuando miraban al sol: el primero veía que el sol giraba alrededor de la Tierra, el segundo veía que la Tierra giraba alrededor del sol. Dos miradas diferentes sobre un mismo objeto. ¿Por qué? ¿Y por qué razón ambos creían estar en lo cierto? Para ellos era evidente lo que veían.

Traslademos a otro nivel esta situación. Dejemos la astronomía y comencemos a hablar de conceptos tan en boca de todo el mundo como son los conceptos de “civilización”, “cultura” y “sociedad” en Europa así como en el Planeta. Seguir leyendo

Galería

Complejidad y autonomia del sujeto

Esta galería contiene 1 foto

Dice Kostas Axelos que lo que da más que pensar, en nuestro tiempo que da que pensar, es que no siempre pensamos. Así mismo dice Edgar Morin que nuestra mayor necesidad hoy no es conocer lo que ignoramos sino la aptitud para pensar lo que sabemos. Y es que los modos de pensamiento desembocan en acciones. Recordar esto no está demás en una época en la que desde el llamado “choque de civilizaciones” hasta la incomprensión de una diversidad cultural confundida con los comunitarismos parece que el pensamiento de lo sólido y de la esencia impregna nuestra visión de las identidades y de los individuos. Dicho de otro modo: es fácil constatar cómo los modos reduccionistas y simplificadores de pensamiento imperan e impregnan la política y una extendida visión de la educación como “formación” y no como creación de estrategias para la libre construcción de sentido por parte del sujeto. No se insistiría tanto, aún, en la palabra “asimilación” si fuésemos capaces de pensar más allá de marcos referenciales en los que prima un concepto funcionalista de sociedad y de Estado y, por lo tanto, primando un yo social (ya desbordado por la diversidad cultural) frente a la creación del yo individual, esto es, frente a la posibilidad de construcción de autonomía del sujeto con y contra una sociedad que ya no es garantía de orden y sentido general. Ello explica esa sensación, muy instalada y promocionada por un discurso que hace del orden su emblema, de que navegamos en las aguas del caos y de que es necesaria la restauración del orden. Pero ¿qué orden social?, ¿qué orden político?, ¿qué identidad?

¿Y si resultase que comprender la construcción del sentido en el caos hiciese necesario asumir que “caos”, “incertidumbre”, “inseguridad”, etc, solo tienen una connotación negativa desde un pensamiento de lo sólido, de las esencias y de la función? Creo que en este sentido llamamos “caos” a todo aquello que implica ausencia de significado, o destrucción de un significado que creíamos eterno. Es por lo que la comunidad es un refugio, un seguro contra la incertidumbre (Bauman). Cierto es que el coste de ello es la delegación de la autonomía del sujeto en un yo social determinista.

Hoy en día tenemos por delante una apuesta y su realización: o bien perm Seguir leyendo

Galería | Etiquetado

Complejidad, cultura y solidaridad

Esta galería contiene 1 foto

La complejidad es una cultura que, como toda cultura, hay que cultivar. La cultura siempre es producto y productora de la relación entre el saber (en términos generales) y el mundo. La cultura puede ser vista desde diferentes aspectos: un aspecto antropológico; un aspecto sociológico; un aspecto noológico (ideológico). Este último aspecto, sobre todo, es el que nos va a interesar en este caso. Los seres humanos somos seres culturales. Dependemos siempre de la cultura.
Centrémonos en el aspecto noológico de la cultura. He afirmado que la complejidad es una cultura. Ahora voy a hacer la siguiente afirmación: la complejidad es la cultura que habría que cultivar de forma preferente y permanente. Ello redundaría de un modo fundamental en los espacios antroposocial y antropolítico. Seguir leyendo

Galería