Archivo de la categoría: Interculturalidad

DESARROLLO, MULTICULTURALIDAD, UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO EN EL CONTEXTO PLANETARIO [1]

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Sabemos que las ideologías tienen un poder inmenso sobre el imaginario colectivo que les sirve de sustrato. No menos se puede decir del poder de las palabras y de lo que ellas significan en una época, en un tiempo vivido e imaginado, en un contexto que muchas veces pasa por universalidad abstracta y en la distribución de esta universalidad. Palabras como “desarrollo”, “progreso”, “globalización” impregnan hoy nuestra cotidianeidad y se nos hacen evidentes en el marco de una pedagogía que a modo de constante repetición nos muestra la unilinealidad de su significado y oculta, la mayoría de las veces, la concepción política, social y epistemológica que se encuentra en su trasfondo. Lo mismo ocurre a la hora de tratar la multiculturalidad o la interculturalidad, aunque no son lo mismo la una y la otra. De hecho se nos impone como evidente e incluso descripción científica lo que es posible que sean ocultos programas políticos y visiones de la realidad ciertamente interesadas. Visiones de la realidad que ocultan muchas asimetrías…… Seguir leyendo

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Ideas para abordar las relaciones entre educación/sociedad/economía/ética/política/comunicación intercultural en la Era Planetaria

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Un falso realismo nos dice que las cosas son como las “vemos”, que existen tal cual las “vemos”. No nos damos cuenta de que nuestra visión de las cosas, nuestra visión del estado del mundo, incluso la visión de nosotros mismos sufre múltiples condicionamientos. Estar en el mundo requiere de un estado mental, discursivo, lingüístico, ideológico. Un estado mental educable. Vemos el mundo de la forma en la que somos formados.

Las palabras, sobre todo en forma de conceptos, crean mundo. Y crean mundo tanto conceptos con una cierta pertinencia empírica como conceptos poco pertinentes empíricamente pero con una gran carga ideológica y emocional. La batalla en el campo social, cultural, político, ético, educativo, económico, se juega siempre en el campo de lo simbólico, por lo tanto se juega en el espacio de la lógica del o de los discursos que compiten por apropiarse de y capturar ese campo y vencer. Se trata del intento de monopolización del sentido. Se trata de la lucha por el poder sobre las mentes. Un poder que guía la forma en que cada ser humano ve el mundo, la vida, su sentido de la vida. Un poder cautivador, encantador, que quiere hacer del pensamiento un pensamiento cautivo (Milosz).

Todo está en nuestro pensamiento si previamente se introducen unos determinados códigos de lectura del mundo y por lo tanto si previamente se coloca el pensamiento dentro del marco de un determinado tablero de juego. Seguir leyendo

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Pensar los siete saberes necesarios en la educación para una política de civilización en la Era Planetaria*

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“De buen grado vuelvo a esa idea de la inepcia de nuestra educación. Ha tenido como fin hacernos, no buenos y sensatos, sino cultos: lo ha conseguido. No nos ha enseñado a perseguir y a abrazar la virtud y la prudencia, sino que nos ha grabado su derivación y etimología” (M. de Montaigne)

El filósofo alemán T. Adorno dijo en una conferencia en 1966 “la exigencia de que no se repita Auschwitz es la primera de todas en la educación”. E. Morin ha escrito lo siguiente: “pensar la barbarie es contribuir a recrear el humanismo. Por lo tanto es resistirse a ella”. Morin subraya la palabra “pensar”. Por otra parte una de las ideas / categorías fundamentales de la filosofía de la historia de Morin es que vivimos en la edad de hierro planetaria. La búsqueda metodológica (epistemológica, porque se trata de “pensar”) de Morin tiene como una de sus ideas faro fundamentales la aspiración a un humanismo que trascienda los tribalismos, los reduccionismos, las exclusiones, los esencialismos, las ontologizaciones identitarias, etc., que son elementos componentes de la edad de hierro en la que se encuentra hoy la humanidad planetaria. Dicho de otro modo, se trata de proponer una epistemología que nos permita navegar en el mar de la diversidad y activar un pensamiento dialógico frente a los pensamientos monológicos, excluyentes, descontextualizados, abstractos, ciegos, esto es: pensamientos que están a la base de actos bárbaros Seguir leyendo

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Educar para la comunicación intercultural en Europa y en la era planetaria

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El acto de ver no es solo cuestión de biología. Ciertamente los ojos son órganos biológicos, pero no menos cierto es que personas diversas pueden ver de diferentes modos un mismo objeto, pueden ver cosas muy diferentes. Como les ocurría a Ptolomeo y a Copérnico cuando miraban al sol: el primero veía que el sol giraba alrededor de la Tierra, el segundo veía que la Tierra giraba alrededor del sol. Dos miradas diferentes sobre un mismo objeto. ¿Por qué? ¿Y por qué razón ambos creían estar en lo cierto? Para ellos era evidente lo que veían.

Traslademos a otro nivel esta situación. Dejemos la astronomía y comencemos a hablar de conceptos tan en boca de todo el mundo como son los conceptos de “civilización”, “cultura” y “sociedad” en Europa así como en el Planeta. Seguir leyendo

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Virus

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“En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo, pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado…Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas” (E. M. Cioran)

Sin duda alguna es normal que los seres humanos sintamos miedo al contagio de los virus, sobre todo cuando se trata de virus desconocidos para los que no se tiene la vacuna adecuada en el momento en que se comienzan a manifestar síntomas y al mismo tiempo consecuencias que pueden ser letales. El reciente brote del virus de la gripe A H1N1 en un país latinoamericano y que se ha extendido a otras latitudes ha hecho saltar las alarmas en el planeta, sobre todo en los países del mundo avanzado tecnológica y económicamente, los países ricos y poderosos según el canon occidental, para entendernos. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha hecho bien, sin duda, tratando de coordinar información y aconsejando formas básicas de preservación, etc. Es loable y tranquilizador que ya estén en marcha la investigación y posterior fabricación de vacunas que, parece ser, pronto estarán listas y seguramente, ya puestos (no viene mal conciliar lo útil con lo agradable), contribuirá también al lucrativo negocio de las grandes empresas farmacéuticas. En todo caso no se trata de hablar de negocios en este artículo. Se trata de hablar de virus, pero de otro tipo, virus que están más extendidos y son más letales pero cuya sintomatología es menos manifiesta, aunque, insisto, más dañina para el ser humano. Me refiero a los virus ideológicos.

Una de las características de la posesión ideológica es que el poseído por una ideología no lo nota. Me explico, cuando uno está poseído por una ideología (un sistema de ideas) es esa ideología la que ejecutando su programa hace ver el mundo y al mismo tiempo actuar en el mundo de una determinada manera al sujeto que, en realidad se ha convertido en un sujeto sujetado por la idea, la creencia, el mito, etc. Hasta tal punto tienen poder de transmisión infecciosa las ideologías, hasta tal punto nos pueden cegar o entorpecer la visión, que podemos afirmar que bajo el pesado manto ideológico de muchas doctrinas que pasan por conocimiento cierto lo empírico no prueba nada. Sin duda alguna y con razón, por ejemplo, nos preocupa la enfermedad provocada por el
virus del SIDA que, efectivamente, mata a muchísima gente al día sobre todo en las partes más empobrecidas del mundo, en cambio no nos preocupa y debería ser más preocupante la o las ideologías que aconsejan el no uso del preservativo en defensa de determinadas creencias lamentablemente muy extendidas. Seguir leyendo

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Complejidad, cultura y solidaridad

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La complejidad es una cultura que, como toda cultura, hay que cultivar. La cultura siempre es producto y productora de la relación entre el saber (en términos generales) y el mundo. La cultura puede ser vista desde diferentes aspectos: un aspecto antropológico; un aspecto sociológico; un aspecto noológico (ideológico). Este último aspecto, sobre todo, es el que nos va a interesar en este caso. Los seres humanos somos seres culturales. Dependemos siempre de la cultura.
Centrémonos en el aspecto noológico de la cultura. He afirmado que la complejidad es una cultura. Ahora voy a hacer la siguiente afirmación: la complejidad es la cultura que habría que cultivar de forma preferente y permanente. Ello redundaría de un modo fundamental en los espacios antroposocial y antropolítico. Seguir leyendo

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